Una válvula de seguridad PSV puede permanecer cerrada durante meses o años sin que nadie note si está en condiciones de responder. Ese silencio no es garantía de que vaya a actuar correctamente cuando la instalación lo necesite.

Un elemento de protección que solo se pone a prueba cuando ya es tarde

A diferencia de una bomba, un compresor o cualquier equipo que trabaja de forma continua, una PSV no ofrece señales evidentes de desgaste durante su funcionamiento normal. Su cometido es actuar en el momento en que se supera la presión de tarado, algo que en muchas instalaciones puede no llegar a ocurrir nunca en años de servicio.

Ese comportamiento poco frecuente es precisamente lo que hace crítico su mantenimiento: si la válvula no responde cuando se necesita, el problema no se manifiesta con antelación. Se descubre en el peor momento posible.

Qué puede fallar en una válvula que no ha sido mantenida adecuadamente

Existen varios factores que pueden comprometer el comportamiento de una PSV con el paso del tiempo, dependiendo del fluido, del entorno y de las condiciones de servicio:

  • Depósitos, suciedad o productos de corrosión que afectan al cierre entre obturador y asiento.
  • Agarrotamiento de componentes internos que impide la apertura en el punto de tarado previsto.
  • Pérdida de estanqueidad, con fugas continuas que reducen la eficiencia de la instalación.
  • Desviación del punto real de apertura respecto al tarado original.
  • Componentes sustituidos o intercambiados entre válvulas sin la trazabilidad adecuada.

La importancia relativa de cada uno de estos factores depende del diseño de la válvula, del fabricante y de las condiciones concretas de la instalación. No existe un patrón único aplicable a todos los casos.

Consecuencias de una PSV que no responde correctamente

Cuando una válvula de seguridad no actúa según lo previsto, o lo hace en condiciones distintas a las de diseño, las consecuencias pueden afectar a varios niveles:

  • Sobrepresión no controlada. Si la válvula no abre en el punto establecido, la presión puede seguir aumentando sin el alivio previsto para el sistema.
  • Riesgo para personas e instalaciones. La PSV es, en muchos casos, la última barrera de protección frente a una sobrepresión. Su fallo elimina ese margen de seguridad.
  • Daños en equipos asociados. Una sobrepresión mantenida puede afectar a tuberías, depósitos u otros elementos conectados al sistema protegido.
  • Paradas no programadas. Un fallo detectado durante la operación suele obligar a una intervención de urgencia, con el coste y la pérdida de disponibilidad que eso implica frente a una intervención planificada.
  • Pérdida de trazabilidad. Si no existe un historial claro de mantenimiento, tarado y comprobaciones, resulta más difícil justificar el estado de la válvula ante una auditoría, un seguro o una inspección.
  • Incumplimiento de requisitos aplicables. Según el sector y la instalación, puede haber requisitos normativos o del fabricante sobre la periodicidad y el alcance del mantenimiento que no se estén cumpliendo.

Por qué la comprobación en banco de pruebas es la referencia

La única forma fiable de confirmar el comportamiento real de una válvula de seguridad es someterla a una comprobación en banco de pruebas, en condiciones controladas. Una inspección visual permite detectar daños externos o depósitos evidentes, pero no confirma por sí sola que la válvula vaya a abrir en el punto de presión correcto ni que vuelva a cerrar correctamente después.

El tarado y la comprobación en banco deben repetirse con la periodicidad que corresponda a cada instalación, considerando las condiciones de servicio, las recomendaciones del fabricante y el historial de la propia válvula. No existe un intervalo único aplicable a todos los casos.

Reducir el riesgo empieza por un mantenimiento planificado

Buena parte de las consecuencias descritas se pueden evitar con un mantenimiento planificado, que combine inspección, limpieza, revisión de componentes, tarado y comprobación en banco, junto con un registro que permita seguir el historial de cada válvula a lo largo del tiempo.

En SOLINEP realizamos trabajos especializados de inspección, reparación, tarado y comprobación de válvulas de seguridad, utilizando banco de pruebas para verificar su comportamiento antes de que vuelvan a servicio. Adaptamos el alcance de cada intervención a las características de la válvula y a las condiciones de la instalación.

¿Cuánto tiempo hace que no se comprueba el comportamiento real de sus válvulas de seguridad?
Consulte con nuestro equipo el alcance de una revisión adaptada a su instalación.

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